Alba

Querido Jesús mío:
Muchas son las noches que te digo esto, pero quiero también dejarlo por escrito para que todo el mundo vea que eres bueno. Hace 4 meses decidiste mostrarme tu verdadero rostro y nada en el mundo ha tenido tanto sentido como todo esto. Desde entonces has hecho nueva mi vida y has llenado de emoción las tareas más simples y monótonas. Únicamente vivo a través de tu amor y con el único propósito de amarte. Esta es la primera Navidad que realmente comprendo y estoy emocionada de celebrar, porque no solo celebro tu venida al mundo, sino tu llamada a mi corazón. Porque tú has venido, Dios vivo, para salvarme del mundo. Todo lo que tengo es porque tú me lo has dado, así que yo pongo todo lo que soy a tu servicio. Igual que dijo María, hágase en mi tu voluntad. Este nuevo año confío en que de la semilla que has plantado en mi corazón, tú nacerás, dando fruto. Me queda mucho por aprender, pero lo haré de tu mano, porque eres un buen pastor y el mejor maestro que se puede tener en esta vida.
Esta Navidad deseo que hagas a todo el mundo lo mismo que has hecho conmigo.
Te quiero mucho, pero todo eso ya lo sabes.
Nos vemos pronto.