Querido Jesús:
Hoy en tu cumpleaños,
Te quiero decir gracias por haberme mirado y hacer que yo captase tú mirada de Amor, que me ha sanado por dentro y me ha impulsado a vivir más para la gloria de Dios que es nuestra alegría y que Tú reines Señor.
Para mí no pido nada, quiero ser la más pequeña de todas para que mi corazón de niña relumbre en la Tierra y sea visible en el cielo.
Quiero ser parte de tu luz y que todos te vean a tí y no a mí.
Ayúdame contra el poder y la influencia del maligno, que no caiga en tentación y que si lo hago, límpiame con tu sangre mis pecados.
Que el final de mi vida sea el broche de oro en el que yo me entregue por tu amor. Soy tuya consagro mi vida a Tí para llevar almas al cielo y que Tú tengas mi consuelo y resarcimiento por mis pecados y los de la humanidad.
Te Ofrezco mi corazón para que sea tabernáculo de tú Amor, de tu Sagrado Corazón.
María, tómame con Amor de Madre, que soy tu hija y sin Tí no puedo hacer nada. Llévame de tu mano siempre hasta Jesús, que yo no me pierda. Bajo tu manto me postro y te entrego a mi hijo o hija, lo que Tú quieras que sea, para que reciba tu gracia y el perdón de Dios y que en el cielo nos encontremos.
Que en esta Navidad, recibamos a Jesús en la posada de nuestros corazones, que reine la Paz, la Justicia y la igualdad entre los hombres.
Gloria a Dios en el cielo y a los hombres de buena voluntad.
Sagrado Corazón de Jesús, en Tí confío.
Dulce Corazón de María, se la salvación del alma mía. AMEN.
