Marcos

Querido Jesús: en este día previo a tu nacimiento te escribo para confesarte mi gran amor por ti. Tú me has amado infinitamente incluso cuando te he dado la espalda. Te estoy profundamente agradecido por todo lo que has hecho por mí. Te pido que me ayudes a ser menos para que tú seas más. Te amo, te amo, te amo