Querido Jesús, en esta Navidad quiero decirte que…
GRACIAS por tu inmenso amor, porque a pesar de saber todo lo que ibas a sufrir en nuestras manos tomando la condición humana, no te negaste a padecer todo, con tal de salvarnos para Dios Padre. Quiero adorarte en el pesebre, abrazarte cuando eres niño y calentarte en esa noche fría de tu nacimiento. No tengas miedo, hoy de nuevo quiero hacerlo en mi corazón, permíteme que sea ese nuevo pesebre que te de refugio y calor en este 2025, que mis acciones y las de mis hermanos sean como esos pastores y esos magos que fueron a reconocer tu grandeza entre nosotros.
Gracias infinitas por enseñarnos que la grandeza se encuentra en los más humildes, y permítenos seguir siendo mansos y humildes de corazón como tú.
Feliz cumpleaños, mi Dios y Señor, mi niño Jesús.
