Querido Jesús, gracias por volver a hacerte presente en mi vida, por no dejarme y acudir en mi búsqueda tantas veces este año. Gracias por seguir siendo pilar de mi vida y luz en mi oscuridad. Perdón por dejarme llevar, por no priorizarte y por no ser fiel a tu mensaje. Esta Navidad te pido que renueves en mí la fe en ti, que ahondes en mi corazón y limpies todo lo que me aparta de tu mensaje. Úsame como herramienta tuya en el mundo y que todo lo haga desde tu amor.
