Vengo hoy a pedirte algo sencillo, pero profundo: lléname de tu luz. Dame claridad en lo que debo decidir, fuerza para lo que debo sostener y paz para lo que no puedo controlar. Ayúdame a confiar, incluso cuando los pasos se vuelven inciertos.
Te pido también que cuides a quienes amo. Acompaña a las familias que luchan, a los que tienen miedo, a los que están cansados. Que ninguno se sienta solo.
Guárdame en tu corazón pequeño pero inmenso. Que tu mano, pequeña como un abrazo, me recuerde que siempre hay esperanza.
Amén.
Con amor siempre, Carlota
