Esther

Querido Jesús, estas navidades quiero agradecerte seguir estando para mí. Aunque no todo haya sido sencillo, has seguido velando por mí y por mi nueva familia mientras mi familia entera me daba la espalda. Este año he intentado en el centro, y aunque te hayas quedado a veces un poco al margen, espero poder darte este año todo mi amor, mi tiempo y mi pasión de ponerte en el centro. Te pido para este año mucha paciencia, mucho amor y mucha humildad. También que cuides de mi familia pero también de todos aquellos a los que me hayan hecho bien y mal en este año, en especial a mi hermana que no está en una edad tan acorde como para tener la mente clara. Te pido en especial mucha capacidad de discernimiento, ya que este año vienen decisiones muy importantes para mi vida, pero sobre todo te pido tener la fuerza y el valor de seguir tu plan y no el mío, aunque me duela.

Gracias.