José Miguel

Querido Jesús, esta Navidad quiero decirte que estoy eternamente agradecido por todo lo que este año recibí, además de mantener los grandes regalos que me habías dado ya: mi familia, mis amigos, mi fe, etc. Hay tantas cosas que pudiera agradecerte, pero no terminaría y el tiempo es corto.

Esta Navidad, no quisiera pedir regalos. Esta Navidad solo quiero pedirte mucha luz en mi camino. Tú sabes que la vocación no es un tema fácil, no para mí. Me siento muy perdido, porque mi corazón anhela una gran batalla, una batalla que valga la pena, tal y como lo es la batalla espiritual contra el mal. Pero a la vez, amo a mi novia y ella ha robado mi corazón, siendo una muchacha tan noble y virtuosa, que intenta seguir tu enseñanza y con quien verdaderamente quisiera formar una familia. Ella no merece un amor a medias y por eso quiero pedirte mucha luz para poder elegir mi camino con sabiduría y poder recorrerlo con plenitud. Que en cualquiera de los caminos que me pongas, pueda alcanzar la santidad y la de los que me rodean.

También quisiera pedirte por las vocaciones en la Iglesia: sacerdotes, vida consagrada y laicos comprometidos. Para que tu Santa Iglesia pueda seguir expandiendo tu Reino en la Tierra con amor y firmeza. Amén.