Rosa

Querido Jesús. Este año tú aniversario me ha pillado llena de esperanza, con ganas de celebrar tu nacimiento sabiendo a qué vienes. Por fin te reconozco, me siento amada y protegida por tí. Nuestro Padre Dios te ha envió para quedarte. El está aquí, a mí lado. Todo un privilegio. Y cómo es el más grande, está al lado de todos, aunque no le sintamos. Esperando a que abramos nuestro corazón. Qué alegría. Y María, madre de Dios y madre nuestra, nos protege y arropa con su manto, como a Tí cuando naciste y cuando naces siempre. Te pido perdón si te decepciono, estaré atenta para compensarlo. Todo mi amor para Tí.