En nombre de toda la Residencia Universitaria Dominicas de la Anunciata de Valencia
Señor Jesús:
Hoy, al comenzar este tiempo de Adviento, queremos dirigirnos a Ti como comunidad.
Lo hacemos con el corazón agradecido por todo lo que nos regalas cada día y por la vida que compartimos en esta casa que, gracias a Tu amor, se ha convertido en un verdadero hogar.
Gracias, Señor, por la residencia que has puesto en nuestras manos, por el ambiente que aquí se respira:
un ambiente respetuoso, amable, dialogante, donde nos esforzamos por convivir con serenidad y por crecer en el estudio y en la madurez.
Gracias porque nos enseñas a acoger a cada persona tal y como es, con su historia, sus talentos y sus fragilidades.
Gracias por las oportunidades que nos brindas para aprender unas de otras y para descubrirte en lo sencillo de cada día.
En este Adviento, Señor, queremos pedirte que sigas modelando nuestro interior a la luz de las tres lecciones que hemos contemplado:
Enséñanos a vivir con humildad, reconociendo que todo lo que somos y tenemos es don tuyo y que compartimos el mismo camino.
Haznos más generosas, capaces de mirar más allá de nosotras mismas y de practicar la comprensión, la escucha y la entrega.
Ayúdanos a asumir nuestra responsabilidad compartida, sabiendo que el mundo, la comunidad y las personas que pones a nuestro lado dependen también de nuestros gestos de cuidado, solidaridad y servicio.
Señor, en Tu bondad infinita, te encomendamos a todas nuestras residentes, a sus familias, a los trabajadores que sostienen cada día esta casa y a la Comunidad de Hermanas, que es testimonio vivo de Tu presencia entre nosotros.
Dales fortaleza, salud y alegría; acompáñalos en los momentos de dificultad; y llena sus vidas de esperanza en este tiempo de espera y de luz.
Quédate con nosotros, Señor,
y haz de esta residencia un espacio donde Tu amor se haga visible y fecundo.
Amén.
